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Archive for the ‘Ciencia’ Category

En el periodo colonial numerosas plagas azotaron nuestro territorio. Muchas epidemias fueron introducidas por los conquistadores provocando una gran caída demográfica entre los indígenas. La más terrible fue la viruela, que hasta hoy no se sabe quién la arrastró hacia Argentina, si los españoles o los africanos.

La fiebre amarilla se hizo presente en el país en el año 1858, y también pudo haber llegado desde África. Mientras que el cólera, llegado desde Europa, fue una “enfermedad exótica viajera”. Llegó en la mitad del siglo XIX, y en nuestros tiempos con la incorporación de la Argentina  al Mercosur, con el movimiento de mercaderías se facilitó su importación. (más…)

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Boticas de antaño“Convocados por Bernardino Rivadavia llegaron a Buenos Aires varios profesionales europeos, Enrique Pellegrini, Santiago Bevans y Pablo Ferrari. Este último fue encargado de organizar en primer Museo de Historia Natural, al tiempo que fundó una importante farmacia que transfirió en 1838 a don Silvestre Demarchi. Al negocio original se le agregó el de droguería al por mayor y en 1854, figuraba entre las primeras farmacias de América del sur.”

“El edificio tenía locales en la planta baja y vivienda en la alta. Sobre la puerta de entrada, un balcón cerrado y un volado le agregaba un detalle más a su aspecto de italiano y francés. Las vidrieras eran amplias y marquesinas de hierro forjado y vidrio, jerarquizaban la entrada.”

“Estanterías de nogal de Italia cubrían las paredes y la madera estaba tallada en las partes principales como los coronamientos y los parantes verticales. En estantes y mostradores se veía el símbolo de la farmacia, y entre las vitrinas y el cielo raso una franja de color sepia mostraba una larga fila de angelotes pintados.”

“Era frecuente que el médico tuviera una botica o vendiera él mismo drogas y remedios, se trataba de una forma de obtención de ingresos que complementaban el pago de los particulares y el cabildo.”

Fuente: Diego Armus, Jorge Schvarzer, Maria Sáenz Quesada, Profesiones, poder y prestigio,  Buenos Aires, Centro Editor de América Latina; 1982.

Juan Pablo Della Villa y Nicolás Vera. 4to ciencias sociales.

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La medicina aborigen: entre la cura natural y el “chamanismo

“Ante las enfermedades ocasionadas por motivos visibles o los cuadros patológicos suficientemente conocidos, las culturas indígenas buscaban en las plantas, flores, minerales o viseras de animales los remedios necesarios para su cura.

Cuando se enfrentaban a situaciones no explicadas, las causas remitían a la obra de espíritus malignos.”

“Con bastante transparencia la medicina aborigen transita dos campos muy entrecruzados; el de lo inexplicable, vinculado a la magia, y el de la enfermedad conocida, vinculada a la cura y en ciertos casos a la prevención. En el primero de esos campos, la figura del chaman se elevaba como la de un mediador entre los espíritus y los enfermos.”

Fuente: Diego Armus, Jorge Schvarzer, Maria Sáenz Quesada, Profesiones, poder y prestigio;  Buenos Aires; Centro Editor de América Latina; 1982.

Foto:http://productions.caffix.org.mx/wp-content/uploads/2009/08/shaman61_0.jpg

Juan Pablo Della Villa y Nicolás Vera. 4to ciencias sociales.

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Curandero

“Cuando se trata de identificar a quienes curaban, cómo lo hacían y cómo legalizaban su saber, la Argentina indígena, la colonial y la criolla muestran más rasgos comunes que diferencias. Durante este largo período, para la mayor parte de la población -esto se acentúa en el medio rural mucho más que en el urbano – tanto los remedios como el diagnóstico de la enfermedad poco tenían que ver con saberes especializados. En el ámbito hogareño y en el de las relaciones casi familiares, además de no ocupar el prioritario lugar que habrá de caracterizarlo en el siglo XX, poco tuvo que ver con una actividad que dará ingentes ganancias, que estará fuertemente mercantilizada y a la que se terminará identificando con diversos grupos profesionales (medicos, farmacéuticos, enfermeros) y una amplia gama de instituciones: hospitales, clínica, facultades de medicina.”

“Las automedicaciones, la preparación de remedios caseros, el cuidado hogareño del enfermo y la consulta esporádica del curandero, del “charlatán” o médico diplomático, definieron un espacio peculiar, propio de una suerte de medicina popular. Coexistiendo junto a esta medicina popular, donde el saber médico oficialmente reconocido ocupó un lugar decididamente secundario, se fue definiendo una medicina que se auto titulará primero sabia y luego, con las luces del enciclopedismo, científica. Socialmente restringida a las elites locales, los pobres eran objeto de su preocupación en tanto peligros epidémicos. Sus representantes fueron el puente que permitía ir incorporando los cambios de enfoque de la medicina europea de esos siglos. Ellos también serán los protagonistas de una larga batalla por adquirir legitimidad como los únicos especialistas capacitados en entender y solucionar los problemas del hombre enfermo.”

Fuente: Diego Armus, Jorge Schvarzer, Maria Sáenz Quesada, Profesiones, poder y prestigio; Buenos Aires; Centro Editor de América Latina; 1982.

Foto: http://www.delange.org/TucumePyramids/Dsc00165.jpg

Juan Pablo Della Villa y Nicolás Vera. 4to ciencias sociales.

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Gracias a los grandes avances logrados en la medicina en nuestro país (que actualmente posee un buen nivel), se produjeron muchos reconocimientos entre los médicos argentinos. Dentro de los médicos reconocidos con un Premio Nobel se encuentran:

Bernardo Houssay: Fue un médico y fisiólogo excepcional nacido en Buenos Aires. Por sus descubrimientos acerca del rol de la hipófisis en el metabolismo de los carbohidratos, y su relación con la diabetes, fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 1947, siendo así el primer argentino y latinoamericano distinguido con uno de estos premios. Gracias a su trabajo, la fisiología fue la disciplina médica que mayor vigor y desarrollo tuvo en la Argentina. En 1919 fundó el Instituto de Fisiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos. Allí comenzó su labor de enseñanza a sus discípulos, que luego se transformarían en los primeros profesores universitarios de fisiología en nuestro país. En 1945 publicó el tratado Fisiología humana, que sería traducido a las principales lenguas. Gracias a la publicación de este tratado fue premiado por reconocidas instituciones: de la Universidad de Toronto (Canadá), del Royal College of Physicians (Inglaterra), de la Royal Society of New South Wales (Australia), y, finalmente, el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1947. -Fue presidente de la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias, de la Academia Nacional de Medicina, de la Sociedad Argentina de Biología y de la Federación Internacional de Diabetes, ademas de la posibilidad de dictar cursos en las instituciones más importantes del mundo y recibió condecoraciones por parte de los gobiernos de Francia, Bélgica y Chile. Falleció en 1971. (más…)

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